miércoles, 12 de noviembre de 2008

13 de noviembre 1960 timonazo de la historia


El barrilete coleaba y hacia giros casi imposibles, el niño extasiado contenía su emoción sacando la lengua por el costado izquierdo de su boca, apretaba el cáñamo en su mano izquierda y con la derecha daba jalones para controlar la ascensión del barrilete tricolor, el campo Marte era todo para el, pocos niños habían a esa hora y quizá por que se presentía lo que sucedería ese día.

Muy cerca de allí un grupo de cadetes jóvenes conspiraba contra sus jefes en la Guardia de Honor; el grupo comandado por el cadete Luis Turcios Lima, entre otros, se disponía a dar un timonazo en el curso de la historia de nuestro país, era 13 de noviembre, soplaba un viento helado, ideal para volar barrilete.

Razones de suficiencia
Para entonces, el gobierno del presidente Ydígoras Fuentes, atravesaba por difíciles momentos en lo interno y externo. Estados Unidos sugiere emplear Guatemala para el entrenamiento de una fuerza invasora anticastrista a cambio de promover la recuperación de Belice una vez solucionado el problema cubano. El ingenuo Gobierno guatemalteco acepta y se entrena la fuerza invasora en la finca Helvethia en Retalhuleu.

Mientras tanto el grupo de oficiales recien graduados ven como se abusa de la tropa y se dan privilegios obscenos para la oficiliadad, contra las limitaciones de los soldados. Todo esto provoca molestia pero los jefes militares tratan de neutralizar la molestia dando más becas en el exterior y acentuando el sentimiento anticomunista.

En Julio de 1960 un grupo armado intenta tomar por asalto la Base Militar de Cobán. En octubre, la situación de la Finca Elvethia, el tipo de liderazgo autoritario y las pésimas condiciones de la tropa provocan que un grupo de oficiales sean arrestados y enviados al Cuartel General sindicados de actividades conspirativas contra el gobierno.


Entre ellos iba el Teniente Marco Antonio Yon Sosa, oficial destacado que se había formado en la Escuela Politécnica y con cursos de profesionalización en Estados Unidos, por tanto, mantenía, al igual que el resto, un profundo sentido de responsabilidad por sus subalternos.

Este arresto encendió la mecha de una bomba de tiempo, un grupo de oficiales se concentraron en la capital desde el 11 y 12 de noviembre. Este grupo decidió alzarse en armas para derrocar al gobierno por la difícil situación de las unidades militares en cuanto a mal trato y soporte logístico deficiente. A ellos se unieron los que se encontraban arrestados en el Cuartel General.


La Madrugada del 13
El primero en morir es el comandante guardia del Cuartel General. Algunos prefieren abortar el alzamiento y el grupo se ve seriamente reducido, por lo que deciden huir a Zacapa.

Ya en el oriente del país prosiguen con el alzamiento, toman algunas bases militares, entra en acción la fuerza aérea y capturan a muchos alzados, algunos de ellos huyen al exilio, y los menos se quedan a organizar las Fuerzas Armadas Rebeldes, el resto de la historia, es ya conocido.

¿Timonazo o imprudencia?

El ejercito traicionó a su pueblo y a su patria (sea lo que sea que entiendan los militares por patria) en diferentes momentos de la historia de nuestro país, los que destacaremos en este editorial son únicamente dos de estos casos; durante la mal llamada “liberación” de 1954, y en 1960 cuando presta el territorio guatemalteco, para entrenar a un grupo de gusanos cubanos que pretendieron invadir la Isla.

Gente de sus propias filas que recibió formación política y cívica diferente se da cuenta de la contradicción que se fermentaba el interior del Ejército, así que deciden alzarse y tratar de tomar el control de un Ejército corrupto, traidor y contrario a los intereses que aseguraba proteger.

Allí inicia la guerra de los 36 años, con un saldo demasiado doloroso, demasiado grande para listarlo en este editorial, sin embargo, la importancia de este giro en nuestra historia radica en rompimiento del miedo, en el rompimiento del silencio, no se podía esperar mas, no se podía callar más, la única reacción de los otros fue la represión y la muerte.

No es necesario buscar a los culpables la historia los señala, exigir justicia contra los culpables es el deber de esta generación post conflicto.

El niño que estaba concentrado en el vuelo de su barrilete no pudo evitar ver como un grupo de hombres corría rumbo a la Terminal, las mochilas parecían muy pesadas, reaccionó justo a tiempo, su barrilete se venia a pique, le dio un jalón al cáñamo y el barrilete volvió a tomar vuelo, siguió a los hombres con la mirada, con intensa curiosidad miraba las mochilas gordas y gigantescas, claro llevaban en su espalda la historia reciente de un país.

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